El alquiler de juguetes es una práctica cada vez más popular entre los padres preocupados por el desarrollo de sus hijos, su presupuesto y el medio ambiente. Consiste en alquilar juguetes en lugar de comprarlos nuevos o de segunda mano. Se trata, por ejemplo, de muñecas, coches de juguete, rompecabezas, figuritas, juegos de mesa, juguetes educativos, creativos, de imitación y de motricidad. ¿Cómo funcionan las plataformas de alquiler de juguetes? ¿Cuáles son las ventajas y desventajas de esta práctica que crea una nueva experiencia? Lo analizamos en detalle en este artículo.
Hoy en día, existen diferentes plataformas en línea que ofrecen un servicio de alquiler de juguetes para bebés y niños. Entre las más conocidas se encuentran Lib&Lou, Petit Sioux, Les Jouets Voyageurs, Petite Marelle y Ma petite école Montessori. Ofrecen una amplia selección de juguetes y juegos para edades comprendidas entre la primera infancia y la adolescencia.
Una vez elegido el sitio web, hay que registrarse, crear una cuenta y adquirir una de las suscripciones disponibles. Por entre veinte y treinta euros al mes, es posible seleccionar cada mes una serie de juguetes del catálogo propuesto. Estos se envían directamente al destinatario o a un punto de recogida. Los niños los reciben y pueden divertirse y aprender con ellos todo el tiempo que deseen. Cuando los padres o los adultos deciden darlo por terminado, los juegos y juguetes se devuelven a la plataforma. Este proceso puede repetirse mientras dure la suscripción.
Existen diferentes modalidades de alquiler, específicas para cada plataforma. Con diferencias en el número de juguetes alquilados, en la duración del préstamo. Y en las opciones que permiten mayor o menor flexibilidad de acción, como el alquiler para un evento concreto o durante los periodos vacacionales. Y con catálogos de productos más o menos amplios.
El alquiler permite proporcionarles juguetes que se adaptan perfectamente a su edad, su etapa de desarrollo y sus habilidades motoras, psíquicas y emocionales. Las niñas y los niños crecen muy rápido y sus necesidades cambian constantemente. Con los juguetes alquilados, disfrutan plenamente de ellos sin riesgo de que se queden obsoletos o sin usar rápidamente.
Los bebés y los niños pequeños se cansan menos rápidamente de sus juguetes, ya que tienen acceso regular a juegos nuevos. Es un elemento importante a tener en cuenta.
Descubren muchos objetos de estimulación que de otra manera quizá no tendrían la oportunidad de utilizar. Como consecuencia, aprenden más cosas y más rápido.
Como inconveniente, los niños deben devolver los juguetes alquilados al final del periodo de alquiler. Esto puede resultarles difícil, sobre todo si les ha gustado un modelo en particular. Esto puede generarles cierta frustración y tristeza.
Tienen un menor apego emocional y menos recuerdos con un juguete alquilado que con uno que les pertenece. Les cuesta más tener juguetes favoritos. Es una pena. También crean menos recuerdos de juego. Al crecer, olvidarán los juguetes de primera infancia con los que pasaron momentos agradables divirtiéndose, ya que están más presentes en su entorno de juego.
Los padres tienen acceso a una gran variedad de juguetes que pueden ofrecer a sus hijos por un coste mensual muy asequible. Esta es una de las principales ventajas de esta fórmula. A largo plazo, sin embargo, deberán calcular bien los costes del alquiler en comparación con los de la compra. Y evaluar bien qué solución es más ventajosa desde el punto de vista económico.
El alquiler también es interesante porque ofrece la posibilidad de observar las preferencias e intereses de los niños en materia de juguetes. De este modo, se evita cometer errores al comprar un juguete caro que podría perder rápidamente el interés o que el pequeño no utilizaría.
Es una solución práctica para los padres que quieren evitar el desorden. Al alquilar los juguetes para niños, hay menos juguetes en casa. Especialmente en los apartamentos pequeños. También reduce la carga de trabajo en cuanto a la limpieza y el orden diario. Y también el estrés que ello conlleva.
El alquiler de juguetes forma parte de un enfoque más ecológico que el de comprar siempre productos nuevos. Al fomentar la reutilización, se contribuye a reducir el agotamiento de los recursos, el desperdicio, la producción de residuos y, en definitiva, a tener un impacto positivo en el medio ambiente. Al alquilar en lugar de comprar, los padres participan en una economía circular y local, en la que los objetos se reutilizan y se comparten entre varias familias. De este modo, fomentan el uso en lugar de la posesión.
Entre las desventajas, siempre existe el riesgo de que los juguetes no estén perfectamente limpios y en buen estado de funcionamiento. Por lo tanto, hay que prestar especial atención a comprobarlo antes de dárselos, sobre todo a los niños pequeños.
No todos los juguetes educativos se pueden alquilar, ya que algunos son demasiado frágiles, demasiado sofisticados, demasiado originales o demasiado difíciles de limpiar. Es el caso de los peluches para bebés, los juguetes grandes para jugar al aire libre o aquellos que tienen muchas piezas pequeñas, como los juegos de construcción. En consecuencia, esto limitará las opciones de los padres y sus hijos.

209 euros

219 euros
Al final, ¿qué solución elegir? ¿Comprar juguetes o alquilarlos? Ambos enfoques tienen ventajas e inconvenientes que conviene evaluar detenidamente. Una tercera opción consiste en comprar de forma limitada, solo juguetes de calidad, duraderos, ecológicos y lúdicos que sean realmente útiles para el desarrollo psicomotor del niño.
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